¿Cómo lograr una correcta gestión del cambio organizacional?

La transformación es inevitable y, además, necesaria. Pero hacerlo con éxito depende de una gestión del cambio organizacional bien estructurada, planeada y socializada con todos los miembros de tu empresa.

A casi nadie le gusta un cambio si no comprende su finalidad y si no significa ganancia en cuestión de reconocimiento, responsabilidad o mejores condiciones laborales.

Por eso, a la hora de hacerlo, las empresas deben tener muy claro para qué y por qué es importante. 

En cualquier caso, no es una tarea fácil: implica salir de la zona de confort, donde ya sabemos cómo hacerlo todo, para aprender y proceder de maneras distintas. 

Pero se trata de un desafío que todas las empresas deben asumir en cualquier momento para estar a la altura de las transformaciones de la sociedad, el mercado y la competencia. 

Este artículo te servirá como una guía a la hora de iniciar un procedimiento de gestión de cambio organizacional. ¡Comencemos! 

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 ¿Qué es un cambio organizacional?

Son las modificaciones de aspectos trascendentales de una organización; por ejemplo, sus objetivos, procesos, tecnologías, estructuras salariales, áreas de negocio o su cultura. 

Estos se dan por la misma necesidad del cambio; es decir, cuando se evidencian presiones internas o externas, existe una creencia generalizada entre los colaboradores, o los directivos se dan cuenta de que algo no está funcionando.

Tipos de cambio organizacional:

Hay muchos cambios que puede hacer una empresa, pero por lo general se enmarcan en tres tipos:

iconos-blogpost-gestión-del-cambio-organizacionalEs allí cuando se empieza a requerir una gestión del cambio.

Gestión del cambio organizacional, ¿qué es? 

Es un enfoque que se encarga de lidiar con las transiciones de una organización. Para lograrlo, se implementan estrategias para anticipar, ejecutar, controlar y medir el cambio, así como para ayudar a todos los miembros a adaptarse al mismo. 

La gestión del cambio es fundamental para que una empresa cuente con capacidad de adaptación, sobre todo cuando estas variaciones requieren que los trabajadores aprendan y adopten nuevos comportamientos y habilidades.

No llevar a cabo este proceso de forma controlada y bien comunicada puede generar resistencia al cambio organizacional, inconformidades, desmejora del clima laboral y, en el peor de los casos, puede impedir la transformación. 

Por eso, es importante que conozcas las características de un cambio organizacional eficaz. 

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Pasos para una gestión exitosa del cambio y desarrollo organizacional

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Estas son las etapas de un cambio organizacional controlado y planeado: 

1. Comienza con un diagnóstico antes del cambio organizacional

Aunque existan cambios organizativos, muchas veces las empresas no están listas para dar el paso. Por eso debes realizar un diagnóstico interno que evalúe los siguientes factores:

  • Esfuerzos: analiza cuántos colaboradores deben implicarse en este cambio, qué tanta carga laboral tienen en el momento y qué tanta energía les demandará adaptarse. 

  • Recursos: pregúntate si cuentan con los recursos humanos, técnicos y presupuestales para ejecutar, comunicar y hacer seguimiento y retroalimentación del cambio.

  • Tiempo: determina cuánto tardará la implementación del cambio y si este va a generar retrasos en los procesos o va a frenar la producción. 

Tener claro todo lo anterior es necesario para crear un plan de acción que permita continuar la actividad de la empresa a la par del proceso de aprendizaje y adaptación de los colaboradores. 

2. Crea un plan de acción

Antes de implementar cualquier cambio es necesario anticiparlo preparando a tus equipos. Para ello, crea un plan de acción que incluya:

    • Estrategia de comunicación: escoge uno o varios agentes del cambio, es decir, líderes que se encarguen de transmitir una visión clara y positiva del cambio, y que inspiren respeto, empatía y cercanía.  
  • Jornadas de socialización y divulgación del cambio para explicar las razones y resolver todas las dudas que puedan surgir. 
  • Entrenamiento del personal para adquirir nuevos conocimientos, habilidades y competencias necesarias para el cambio. 
  • Programa de motivación para incentivar a todos los colaboradores a involucrarse como actores claves en el proceso. 

3. Ejecuta el plan de acción organizacional

Para poner en marcha el plan de acción ten a la mano un cronograma que te indique los objetivos que debes alcanzar semana a semana, mes a mes.

Es importante mantener abiertos los canales de comunicación con todos los empleados y contarles cómo va el proceso y los resultados que se están obteniendo, para mantener arriba el ánimo. 

4. Evalúa los efectos

Una vez se ejecute el plan debes hacerle un seguimiento detallado y constante a los resultados que está produciendo el cambio. 

Esto es clave para actuar a tiempo en caso de que no se estén generando los efectos esperados o se evidencien problemas mayores para la empresa. 

Haz jornadas de retroalimentación con todos los implicados para resaltar las cosas buenas que están ocurriendo, y para encontrar soluciones y mitigar los inconvenientes.

Ten presente que, al ser una nueva experiencia, es posible que los resultados no sean acertados por lo que no debes temerle a pausar el proceso o retroceder para analizar mejor las opciones. 

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Ahora que ya conoces estas estrategias de cambio organizacional, mencionemos algunas ventajas a la hora de implementarlo.

¿Por qué la gestión del cambio organizacional es importante?

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  • Reduce el conflicto y la resistencia al proceso de cambio.
  • Disminuye el nivel de estrés de los colaboradores.
  • Mejora la cultura, la confianza y el clima de la organización.
  • Impacta positivamente sobre los clientes.
  • Pone el foco en la oportunidad y no en los problemas.
  • Aumenta la eficiencia de los equipos.
  • Mejora la capacidad de una organización para adaptarse a los cambios del mercado y de la sociedad.
  • Fomenta la estabilidad, posicionamiento y crecimiento futuro de la empresa.
  • Aumenta la moral de los empleados y disminuye la rotación de personal.
  • Impulsa la creación de equipos de trabajo y el enriquecimiento laboral.
  • Reduce los costos que implican las mejoras y los nuevos procesos, pues se cuenta con más optimización de procesos. 

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Topics: Talento humano, Destacado

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